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Obtención
de Uranio
El uranio es abundante en la naturaleza, sin
embargo, se encuentra en proporciones muy pequeñas
en las rocas de la corteza terrestre. Aunque no siempre
es así, y en algunas ocasiones, se producen concentraciones
mayores en algunos lugares que dan lugar a posibles
minas.
Exploración Geológica.
Los yacimientos de uranio pueden ser clasificados en
varios tipos. De ellos los cinco que han dado lugar
a mayores minas son:
- Yacimientos o acumulaciones en contactos
o discordancias. Los yacimientos más importantes
de este tipo son los encontrados en el Athabasca en
Canadá, que ha dado lugar a las minas más
ricas del mundo (con contenidos superiores al 10%),
como las de Cigar Lake y Rabit Lale. En España,
podemos asociar a este tipo los yacimientos de La Haba
(Badajoz).
- Yacimientos en areniscas. Yacimientos
de estas características son los encontrados
en las antiguas repúblicas de la Unión
Soviética de Kazajstán y Uzbekistán,
así como los de la República
del Níger de Akota, Arlet e Imauren, en los
que participa España a través de Enusa.
- Yacimientos en brechas ricas
en hematíes. El más importante ha
dado lugar a la Mina de Olympic Dam (Australia).
- Conglomerados de cantos de cuarzo.
Un caso típico es el de los yacimientos de Witwatersrand
en Sudáfrica.
- Filones o brechas mineralizadas.
Pertenece a este tipo de yacimientos de la provincia
de Salamanca, que dieron lugar a la Mina
Fe, y que hasta el año 2000, en que se paralizó
su actividad, ha sido la más importante de España.
Explotación Minera. Una vez
que se tiene localizado el yacimiento es necesario valorarlo
y estudiar si es posible explotarlo en condiciones económicas,
y cuál va a ser el método de explotación.
Así tenemos:
- Minería por lixiviación
“In situ”. Existen yacimientos en los
que es posible extraer el uranio sin tener que mover
tierras, aprovechando la facilidad de solubilidad del
uranio. Esto es viable si se dan ciertas condiciones,
como tener confinado el yacimiento entre capas impermeables,
mientras que la roca que contiene el uranio es, por
el contrario, permeable y los minerales de uranio presentes
son fácilmente solubles. Se recurre entonces
a la lixiviación in situ, disolución “en
el mismo lugar”, y con la que hay que tener en
cuenta sus importantes connotaciones medioambientales.
- Minería a Cielo Abierto.
Si no se cumple las condiciones adecuadas o la legislación
vigente impide la lixiviación in situ, se puede
explotar a cielo abierto, es decir al aire libre. Para
explotar una mina a cielo abierto, es necesario romper
primero la roca, seleccionarla, cargarla y transportarla
y esto se puede hacer de muchas formas, si la roca es
muy dura hay que recurrir al uso de explosivos. Seleccionar
el mineral y separarlo de la roca que no lo es supone
tomar muestras y realizar, en última instancia,
su análisis, aunque la radiactividad del uranio
y de sus descendiente en su desintegración facilita
su localización, pues, desde que el Sr. Geiger
inventó el aparato que lleva su nombre, es fácil
medir la radiación y mediante una, no muy complicada,
correlación estadística convertir ésta
en contenido de uranio de la roca. La Mina
Fe en Saelices el Chico (Salamanca) fue explotada
a cielo abierto.
- Minería Subterránea.
En aquellos casos en los que, por la profundidad del
mineral o por las características del yacimiento,
no fuera posible, o económico, el uso de los
anteriores métodos se recurre a la minería
de interior, en la que se accede al mineral mediante
galerías y pozos. |